La ida en la final regia de la Liga MX Femenil no fue apta para cardiacos, y es que tanto Tigres como Rayadas se entregaron al máximo ante los 38 mil 230 aficionados que abarrotaron El Volcán, para presenciar este duelo histórico en el balompié profesional de mujeres en México que terminó empatado a dos con un autogol en el último suspiro del encuentro.

El partido

Desde el silbatazo inicial fueron las locales quienes se lanzaron con todo al frente, en busca de hacer valer su casa y el apoyo de la afición. Con latigazos a Lizbeth Ovalle y Carolina Jaramillo, las felinas intentaban penetrar en la zaga rayada, que bajo el mando de Rebeca Bernal ponía cerrojo a los embates, sin embargo, al 18′, Nayeli Rangel peleó un balón cerca del área enemiga, lo bombeó para que llegara hasta Belén Cruz y esta sacó un zurdazo de primera que venció a Claudia Lozoya. La locura se desató en el estadio, parecía que la fiesta iba a ser toda para las anfitrionas, pero las pupilas de Héctor Becerra no se conformarían.

El gol en contra dio a Tigres más confianza, pero no definición, por lo que con el paso de los minutos y al no aumentar la ventaja, dio esperanza a Rayadas, quienes no perdonaron y en tres minutos le dieron la vuelta al marcador. Al 23′, Daniela Solís se adentró en el área y fue derribada por la arquera Ángeles Martínez, esto provocó un penal que la capitana Rebeca Bernal cambió por gol, las visitantes estaban de regreso y de qué forma. Apenas dos minutos después, un error en el despeje de la defensa felina dejó el esférico pleno para que Diana Evangelista centrara y pusiera medio gol a Desiree Monsiváis, quien, como de costumbre, no perdonó y con tremendo cabezazo fusiló a Martínez para el 2-1.

Rebeca Bernal marcó el primer gol de Rayadas.
Foto: Rayadas

Para el complemento, Tigres mantuvo el ritmo, tratando de ir al frente, pero ni Ovalle ni Cruz andaban finas y en un par de ocasiones dejaron ir la oportunidad de hacer crecer las jugadas, en especial la guerrerense, quien tuvo dos opciones claras para empatar la pizarra, pero en una resbaló y en la otra hizo “una de más”, lo que fue aprovechado por Lozoya para robarle la de gajos de los pies cuando ya se escapaba.

Aunque las felinas tenían el esférico, la sensación de peligro era grande cuando Rayadas encontraba espacio y mandaba a correr a Monsiváis, Daniela Solís o la siempre encaradora Evangelista. Asimismo, el juego ríspido frenó las acciones y el toque de ambas escuadras, que en su afán de pelear en cada acción dividida terminaban con algún elemento lesionado. Esto le sucedió a la capitana Bernal, quien en una jugada con Ovalle tuvo que salir de cambio, lo que encendió las alarmas en la banca de La Pandilla.

Cuando parecía que Rayadas se iría a la vuelta con ventaja, llegó la polémica en el último minuto, pues una dudosa mano cerca de la media luna permitió un tiro libre que terminó en las redes: Jaramillo pidió el esférico, tal como lo hizo durante todo el cotejo, la prendió de zurda para ponerla al poste más lejano de la arquera, pero su disparo no llevaba tanta fuerza y todo indicaba que Lozoya la desviaría, sin embargo, una defensa rayada metió la cabeza y el balón terminó al fondo de la portería para el 2-2 definitivo.

El partido de vuelta de la final regia se llevará a cabo el próximo viernes a las 20:30 en el Estadio BBVA, con ambos conjuntos sedientos de convertirse en el primer campeón femenil de la ciudad.

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